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Seguro de crédito: cómo proteger a tu empresa para crecer con seguridad

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En México, vender no siempre significa cobrar. Para miles de empresas, ofrecer crédito a sus clientes es indispensable para competir y crecer; sin embargo, cada factura pendiente representa un capital que la compañía ya comprometió, pero que todavía no ha ingresado a su caja.

El riesgo aumenta cuando los periodos de pago se prolongan. De acuerdo con la consultora IDC, las compañías tardan en promedio 66 días en cobrar una factura, mientras que 28 % de los negocios espera 90 días o más. Durante ese tiempo, las empresas deben continuar cubriendo nómina, proveedores, impuestos y otros gastos operativos.

Esta situación cobra especial relevancia para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes). Los Censos Económicos 2024 del INEGI revelan que en México existen más de 7 millones de establecimientos y que 99.8 % son MiPymes.

A ello se suma que la falta de liquidez se encuentra entre las principales causas de fracaso empresarial. De acuerdo con la Radiografía del Emprendimiento en México 2025, realizada por la Asociación de Emprendedores de México (ASEM) y EY, 35 % de los negocios que dejaron de operar señaló la falta de liquidez o capital de trabajo entre las razones para hacerlo.

En este escenario, los retrasos en los pagos, la morosidad y las cuentas incobrables pueden comprometer el flujo de caja de una empresa y generar un efecto en cadena: si un cliente no paga, la compañía puede enfrentar dificultades para cumplir, a su vez, con proveedores y otros compromisos financieros.

Por ello, gestionar el crédito comercial requiere mucho más que esperar a que llegue la fecha de pago. Evaluar la capacidad crediticia de los clientes, establecer límites adecuados, monitorear su solvencia y contar con mecanismos para actuar ante un posible incumplimiento son elementos fundamentales para reducir el riesgo.

Una de las herramientas para hacerlo es el seguro de crédito, que permite proteger las cuentas por cobrar frente al riesgo de impago o insolvencia y vender a crédito con mayor seguridad.

¿Cómo protege el seguro de crédito a la empresa?

A diferencia de otros seguros, que actúan principalmente cuando ocurre un siniestro, el seguro de crédito acompaña a las empresas antes, durante y después de una operación comercial. Su protección se basa en tres componentes:

  1. Prevención: saber a quién vender y cuánto crédito otorgar|

En Solunion México analizamos el riesgo empresarial y la solvencia de los clientes de nuestros asegurados a partir de información empresarial actualizada a nivel global.

Este análisis permite tomar mejores decisiones comerciales, establecer límites de crédito de acuerdo con el nivel de riesgo de cada cliente y anticipar posibles problemas de pago.

  1. Recobro: actuar cuando una factura no se paga

Cuando se presenta un impago, comienza la gestión de recuperación de los créditos pendientes. En Solunion contamos con especialistas que realizan las acciones necesarias para buscar el cobro de la deuda, permitiendo que la empresa asegurada concentre sus recursos en la operación de su negocio.

La gestión profesional del recobro también puede aumentar las posibilidades de recuperar recursos que, de otra manera, podrían convertirse en cuentas incobrables.

  1. Indemnización: proteger el flujo de caja

Si el crédito no puede recuperarse y se cumplen las condiciones establecidas en la póliza, el seguro indemniza a la empresa por un porcentaje de la deuda cubierta, reduciendo el impacto financiero que puede provocar el incumplimiento de un cliente y ayudando a preservar la continuidad de la operación.

¿Qué hacer con tu seguro de crédito ante un impago?

Cuando un cliente no paga una factura en el plazo acordado, actuar oportunamente es fundamental. Los tiempos y procedimientos específicos dependen de las condiciones de cada póliza, pero, de manera general, el proceso contempla las siguientes etapas:

Paso 1. Avisar la falta de pago

Una vez que se identifica el incumplimiento, la empresa debe notificarlo de acuerdo con los plazos establecidos en su póliza. En determinados productos, este aviso puede realizarse a partir de los 90 días naturales posteriores al vencimiento de la factura.

Realizar la notificación oportunamente permite activar los mecanismos de seguimiento y recuperación previstos en la cobertura.

Paso 2. Iniciar la gestión de recobro

A partir del aviso, comienza la gestión de cobranza con el deudor. El objetivo es recuperar la mayor cantidad posible del crédito pendiente antes de que se convierta definitivamente en una pérdida.

Mientras los especialistas se encargan del proceso de recuperación, la empresa puede continuar enfocándose en su operación y en la relación con el resto de sus clientes.

Paso 3. Recibir la indemnización

Cuando las gestiones de recuperación no permiten obtener el pago y se cumplen las condiciones de la póliza, se procede a la indemnización de acuerdo con el porcentaje de cobertura contratado.

De esta manera, un impago que podría representar una pérdida significativa para la empresa se convierte en un riesgo previamente identificado y gestionado.

El vender a crédito forma parte de la operación cotidiana de miles de empresas, por lo que gestionar el riesgo de impago es tan importante como generar nuevas ventas.

Crecer significa también asegurarse de que las ventas se conviertan en flujo para seguir operando, invirtiendo y creciendo. ¿Tu empresa cuenta ya con un seguro de crédito?

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Solunion

Somos impulso. Somos expertos en seguros de Crédito y de Caución, servicio de Recobro, y otros asociados a la gestión del riesgo comercial.

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