Skip to content

Construcción en México: entre grúas, concreto y nearshoring

Construccion-en-MX

La industria de la construcción en México vive una transformación histórica. Tras años impulsada principalmente por la obra pública, hoy el verdadero motor del sector proviene del nearshoring, la relocalización de cadenas productivas y la expansión industrial vinculada al mercado de Norteamérica.

Actualmente, la construcción aporta 6.8% del PIB nacional y genera un valor de producción superior a 2.2 billones de pesos, consolidándose como uno de los pilares de la economía mexicana. Además, emplea a 4.6 millones de personas a nivel nacional, reflejando su enorme capacidad de impacto económico y social, de acuerdo con cifras de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

Este nuevo ciclo de crecimiento también está modificando la composición del mercado constructor. Mientras algunos segmentos tradicionales ligados a infraestructura pública muestran desaceleración, la demanda de parques industriales, centros logísticos, hoteles y naves manufactureras continúa creciendo gracias a las empresas internacionales que buscan acercar sus operaciones a Estados Unidos.

Nearshoring en México: el nuevo motor de la construcción

El fenómeno del nearshoring está redibujando el mapa industrial del país. México captó 37,000 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa y actualmente operan 477 parques industriales, con más de 100 nuevos complejos en construcción, de acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP).

 

La expansión industrial también está impulsando inversiones en infraestructura energética, redes de gas natural, carreteras, conectividad y modernización logística. Empresas globales de manufactura automotriz, tecnología y bienes de consumo continúan ampliando operaciones en México para aprovechar la cercanía con Estados Unidos, reducir costos de transporte y fortalecer sus cadenas de suministro.

Estados como Nuevo León, Coahuila, Jalisco y Aguascalientes concentran gran parte de esta expansión gracias a su ubicación estratégica, infraestructura logística y competitividad operativa. Producir en México puede ser hasta 43% más económico que en Estados Unidos, convirtiendo al país en uno de los destinos manufactureros más atractivos del mundo, según análisis de competitividad industrial citados por la CEPAL.

Además del impacto económico directo, el nearshoring está acelerando el desarrollo urbano de distintas regiones. Nuevos corredores industriales demandan vivienda, servicios, movilidad y soluciones sustentables para acompañar el crecimiento empresarial y poblacional.

Entre concreto y cuellos de botella: desafíos del sector construcción en México

Sin embargo, este dinamismo también enfrenta desafíos como la escasez de mano de obra especializada que ha elevado sus costos hasta 15% anual.

A esto se suma un entorno de presión estructural sobre los costes, que afecta directamente a la rentabilidad de los desarrollos:

  • Incremento en precios de materiales: insumos como el acero, el cemento, los sistemas eléctricos o la tecnología aplicada a la construcción han registrado aumentos relevantes. Este encarecimiento impacta tanto en la fase de planificación como en la ejecución, obligando a ajustar presupuestos y márgenes.
  • Presión sobre cadenas de suministro: los tiempos de entrega más largos, la dependencia de proveedores internacionales y la volatilidad logística complican la ejecución de proyectos, especialmente en desarrollos industriales de gran escala.
  • Mayores exigencias en criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza): las inversiones actuales requieren incorporar estándares de sostenibilidad, eficiencia energética y cumplimiento normativo. Esto implica costes adicionales y mayor complejidad técnica, pero también condiciona el acceso a financiación y la viabilidad del proyecto.
  • Limitaciones en infraestructura eléctrica e hídrica: en varias regiones del país, la disponibilidad de energía y agua se ha convertido en un factor crítico. La viabilidad de nuevos parques industriales o desarrollos logísticos depende cada vez más de la capacidad de garantizar estos recursos de forma estable.

Además, estos factores no actúan de forma aislada. Se combinan y amplifican el riesgo financiero del proyecto. Un retraso en suministros, unido a sobrecostes en materiales y a exigencias regulatorias, puede reducir significativamente la rentabilidad esperada.

A este entorno se suma la cautela empresarial. El indicador de confianza para invertir en construcción se ubicó en apenas 17.8 puntos al cierre de 2025, reflejando preocupaciones relacionadas con tasas de interés, costos operativos e incertidumbre regulatoria vinculada al T-MEC.

Por ello, el reto para las empresas constructoras y sus clientes es, más allá de ejecutar los proyectos en tiempo y forma, hacerlo con una planificación mucho más rigurosa.

Esto implica:

  • Integrar análisis de costes dinámicos.
  • Evaluar escenarios de riesgo desde fases tempranas.
  • Asegurar la viabilidad financiera ante cambios del entorno.

El futuro de la construcción en México no dependerá únicamente de la llegada de nuevas inversiones o del número de parques industriales que se desarrollen en los próximos años. La verdadera diferencia estará en la capacidad de las empresas para mantener proyectos rentables, administrar riesgos y preservar su estabilidad financiera.

Picture of Solunion
Solunion

Somos impulso. Somos expertos en seguros de Crédito y de Caución, servicio de Recobro, y otros asociados a la gestión del riesgo comercial.

Actualidad  Solunion
×