Los seguros de crédito: orígenes y futuro en un mundo complejo

 En Crecer Seguro

La historia de los seguros de crédito está escrita por quienes tienes tuvieron que afrontar las adversidades típicas del comercio, y buscaron soluciones viables con las cuales abrirse camino en un océano de riesgo e incertidumbre.

El seguro de crédito, tal y como hoy lo conocemos, es fruto de una larga trayectoria, no carente de experimentación y sonados fracasos.

¿Cuál es el proceso de evolución del seguro de crédito? Veamos un poco al respecto para conocer más la historia de esta herramienta financiera.

La industrialización como telón de fondo en el nacimiento del seguro de crédito

Se tiene constancia del uso de herramientas jurídicas primitivas equiparables a los seguros de crédito en la Edad Antigua.

Sin embargo, no es hasta los siglos XVIII y XIX cuando comienzan a identificarse figuras semejantes al los seguros de crédito actuales. El propósito de mutualidad y compensación. Es decir, la percepción de un importe económico proveniente de individuos o empresas, a cambio de comprometerse a cubrir las pérdidas en caso de que un tercero no pagara las deudas contraídas con aquellos.

La industrialización que tuvo lugar durante estos siglos propició el florecimiento del comercio, tanto a nivel doméstico como, especialmente, en el ámbito internacional.

Existe una obra publicada por Bonajuto Paris Sanguinetti en 1839 llamada «Ensayo de una nueva teoría para aplicar el sistema de seguro a las pérdidas por quiebra». Ésta es considerado el primer trabajo teórico sobre los seguros de crédito, en el que su autor sugiere la utilización del seguro para garantizar los créditos.

Uno de los factores más relevantes de esta obra fue la propuesta de aplicar los dos principios fundamentales del seguro a la cobertura de los créditos. La mutualidad de los riesgos y la investigación estadística, a través de la cual Sanguinetti estableció clasificaciones de los comerciantes en función de su volumen de operaciones, o el carácter marítimo o terrestre de las mismas.

Es más, sugirió incluso la posibilidad de calcular las probabilidades de un siniestro, según el tipo de comerciante y, por tanto, la fijación de una prima acorde al riesgo asumido.

Las primeras aseguradoras de crédito

Durante la segunda mitad del siglo XIX, se constituyeron entidades de los seguros de crédito en Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania, fundamentalmente al servicio de la banca.

Sin embargo, la ausencia de la aplicación de un límite de compromiso por parte de la entidad y el hecho de que se procediera al pago de la indemnización, en el mismo momento en que se producía el siniestro, dieron lugar a sonadas quiebras, como la de la British Commercial.

Guerras Mundiales, catalizadoras de los seguros de crédito

El fin de los conflictos bélicos dio lugar a un entorno caracterizado por el incremento del valor de todos los bienes materiales, debido a su escasez, así como la reapertura de las rutas comerciales cerradas hasta ese momento. Nunca antes había tenido semejante ritmo de constitución de nuevas empresas.

El Crack del 29 -la más catastrófica caída del mercado de valores en la bolsa de Estados Unidos- fue una fuerte dosis de realidad que reafirmó la necesidad de contar con instrumentos financieros sólidos para garantizar los créditos.

Muchos países modificaron sus normativas estatales y procedieron a la creación de sistemas de garantía estatal, para favorecer el comercio internacional. No en vano, uno de los planteamientos teóricos al respecto sugiere que el seguro de crédito es una faceta privativa del Estado.

De hecho, uno de los principales hitos de esta época tiene lugar cuando, en 1926, el gobierno alemán firma un contrato con el Banco de Crédito Hermes de Berlín y la Sociedad General de Seguros de Frankfurt am Main.

Se firmó para realizar los seguros de crédito al comercio exterior, práctica que pronto sería replicada por otros países.

Los seguros de crédito en España

La creación de la Compañía Española de Seguros y Reaseguros de Crédito y Caución (CyC) en 1929 marcó la llegada del seguro de crédito a España.

Poco antes, se había constituido el Banco Exterior de España (BEE), con el propósito de fomentar y apoyar las exportaciones. No obstante, era necesario disponer de una cobertura de los riesgos inherentes a los créditos concedidos a la exportación. Así es como nació CyC, la cual estaba coparticipada por el Estado y otras 25 aseguradoras generalistas.

La Guerra Civil y la II Guerra Mundial supusieron un notable paro en la actividad económica española, tanto en el ámbito doméstico, como internacional.

En 1971, y tras una reforma legislativa el año anterior, se crea un nuevo operador con capacidad para asumir los riesgos comerciales, políticos y extraordinarios. Se denominó Compañía Española de Seguro de Crédito a la Exportación (CESCE). CyC continuaría su actividad centrada en el mercado doméstico.

En 1982, se crea Mapfre Caución y Crédito. Justo dos años antes de la reforma legislativa que liberalizó el sector del seguro, la Ley de Ordenación del Seguro Privado.

A partir de 1997, el sector experimenta una gran apertura, la cual propicia la llegada de operadores extranjeros como Euler Hermes, Coface y Atradius.

En 2013 MAPFRE y Euler Hermes, líder mundial del seguro de crédito, constituyen Solunion que se convierte en el tercer operador por volumen de primas.

En la actualidad, España es el país con mayor penetración de los seguros de crédito. Cuenta con un mercado valorado en más de 800 millones euros en primas.

Solunion llegó a México hace seis años, actualmente atiende a más de 600 clientes empresariales en este país. Ya es el segundo mercado más importante de la aseguradora, después de España.

El seguro de crédito del 2020

Hoy en día, el sector de los seguros de crédito sigue sumergido en su particular proceso de cambio y adaptación al entorno financiero y comercial.

Uno de los mayores retos que afronta es la transformación digital, la cual no está carente de dificultades. Esto es debido a la necesidad de garantizar la mayor seguridad jurídica posible y la protección de la información confidencial de los clientes.

Asimismo, la reciente crisis económica ha dado lugar a la aprobación de normativas más exigentes. Se refieres a la solvencia de las instituciones; además de la necesidad de que el sector se reinvente con nuevos productos que den respuesta a la operativa comercial contemporánea.

Por ello, Solunion se está dedicando a desarrollar productos más amigable para ofrecer soluciones, que se ajusten a la realidad de cada uno de los segmentos, para que se vuelvan  cada vez más atractivas y dinámicas.

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